Imagenes en Celeste

viernes, 22 de junio de 2007

Otra ciudad en la Geografia, Ohiggins en el Corazón.

Fue sorprendente despegar del suelo en un avión, no era la primera vez, pero estaba ansioso por comenzar mi nueva vida lejos de mi hogar. Tenía 19 años, estaba sentado solo y comenzaba un viaje a un lugar desconocido. No volvería a Rancagua en algunos años y en ese momento, mientras la auxiliar de vuelo daba instrucciones, saqué de mi bolsillo una imagen gloriosa de la insignia de O´Higgins.
Dedicaré este espacio a ese “loco sentimiento” de seguir a Ohiggins a la distancia. Y a todos los Rancagüinos que partieron en busca de una probidad, que están lejos del “Mundialista”, pero que su “Ohi, Ohi, ra, ra” se escucha por todas las latitudes del globo.
Son muchas las razones por las cuales debemos partir de Rancagua, podemos dejar la ciudad pero nunca los recuerdos de ella.
En mi último viaje a Antofagasta, visitó a la hinchada un personaje ya reconocido por nosotros, su sobrenombre es “Lobo”. Estábamos descansando a orillas de la playa cuando vimos llegar a un hombre alto, con polera de Celeste donde tenía inscrito la frase:”Soy Celeste, y qué?...”. La frase que tiene como título esta nota esta inspirada en una de las frases de él “Antofagasta en la Geografía, Rancagua en el Corazón”. Santiaguino de nacimiento, pero adoptado por Rancagua tuvo que emigrar en busca de mejores oportunidades laborales. Desde sus años en el Instituto O´Higgins que sigue a “La Celeste” y los partidos en el norte es lo que él espera todo el campeonato. “Es que esto me hace sentir cerca de mi gente”, dice él. Él espera todo el campeonato para que O`Higgins visite el norte y poder ver en la cancha lo que es su pasión. El es un claro ejemplo del hincha a distancia.” Espero todo el año poder grita un “ohi,ohi” ,dijo él.
En mi visita a los estadios de otras ciudades, ha llamado enormemente mi atención los Rancagüinos emigrados que llegan a ver a Ohiggins. Mis ojos van en esa dirección, por que yo fui uno de ellos. Con autoridad puedo hablar de ese sentimiento especial, ya que, en ese partido se juegan mas que puntos, es la oportunidad de sentir que Rancagua te visita, comienzas a recordar imágenes que solo O´Higgins puede traer a tu retina, piensas en tu barrio y en esas jornadas vividas en “El Teniente” .
Los veo llegar temprano y buscarnos entre el publico, tienen la confianza de que estaremos ahí. Uno de ellos una vez me comentó que mientras se arreglaban para ir al estadio en la ciudad de “El Salvador”, su esposa suspiró: “seremos los únicos de O´Higgins”, a lo que él respondió:”Nosotros y la Trinchera Celeste”. Llegan con sus camisetas antiguas y banderitas de antaño, guardadas como un tesoro y la cuales pueden lucir por las calles de una ciudad extraña pocas veces al año, se emocionan cuando ven gente de Rancagua, les gustaría hablar con todos y preguntar por familia, lugares y coincidencias, pero no lo hacen. Reconocen que hay cantos de que no los saben, pero siempre acompañan con un:”ra, ra”, el cual les hace quebrar de emoción cuado alzan todos a una voz un:” ¡O´Higgins de Rancagua! Como no emocionarse, si uno lleva años fuera de su ciudad y un día llega tu equipo a la ciudad donde vives, pero que no es tu ciudad; Ves llegar Rancagüinos en un estadio ajeno, en lienzos ves nombres familiares como:”La Sur” ó “San Luis”. Ningún grito de gol sale tan del alma, como el de ellos. Rancagua quizás no les dio las oportunidades que necesitaban, pero Rancagua y La Celeste se quedó con su corazón.
Un gran amigo, un hincha celeste, hace pocos días partió de Rancagua, se fue a estudiar a Concepción. La marea emergente de jóvenes universitarios y trabajadores que cada Marzo dejan Rancagua, componen la otra representación de “Pasión a distancia”. Jóvenes y organizados han vivido en carne propia lo que significa el estar lejos de su equipo. Estos jóvenes anhelan algo que para nosotros es cotidiano; sueñan con un partido en el Mundialista, donde cantar; les gustaría ver que son mayoría, una galería completa saltando por el Capo de Provincias; Banderazos y bocinadas de la gente, esto que para nosotros es normal en cada partido de local, para ellos es un recuerdo y una necesidad que durante el año crece. Es que la distancia te hace pensar en lo que te pierdes, en lo que amas y en lo que realmente perdurará. Un joven estudiante de Valparaíso, comentó que es fácil reconocer a Rancagüinos después de una fiesta en esa ciudad, no falta el grito emblemático de O`Higgins respondido de manera inmediata por todos los coterráneos, las pichangas universitarias no faltan los que con orgullo lucen el fénix en el pecho. Incluso personas que no son de O´Higgins se sienten representados por el club.
No puedo dejar de rendir un homenaje a los Celestes repartidos en otras naciones. Si ver un partido para los hinchas emigrados dentro de chile es difícil, para los que están fuera del país es realmente imposible. Camisetas celestes por todo el mundo. El 07 de Abril de 1997, Cristian Montoya, se fue a estudiar a Lyon , Francia, no ha pasado ni una celebración de nuevo año sin la camiseta celeste. Este es un orgullo adicional.
En fin, esto es O´Higgins a distancia, pasión diferente. ¿Cómo podemos decir que amamos a nuestro equipo, si en Rancagua no lo aprovechamos? Esto me demuestra que O`Higgins es más que fútbol, es historia, pasión e identidad de un pueblo completo. Cuando miré a una señora gritar por O`Higgins en Calama, o una foto de una camiseta en Francia me demuestra que Rancagua no existe sin O`Higgins, por que esto nos representa, nos une y nos amontona.
En este aniversario 52 de la institución, es un buen momento para pararnos de nuestro asiento, sacarnos el sombrero y dar un aplauso por aquellos hinchas que a kilómetros siguen al club. Han pasado los años, jugadores también dirigentes, pero todos sabemos que hay algo que jamás cambiará, ni la distancia menguará este amor.
Habían pasado algunos años y ya estaba listo para regresar a Rancagua, aún en mi billetera estaba la misma imagen del fénix sobre el escudo de mi equipo, durante ese tiempo pude ver contadas veces un partido, pero lo esperaba como la vida misma. Durante ese tiempo lloré la amargura de los malos ratos, la quiebra y la agonía de las campañas después del descenso, para navidad mi familia envío una camiseta para mí, la cual vestía con orgullo. De Santiago a Rancagua volví en bus, entrando a la región mi emoción volvió cuando leí: “Bienvenido a la Región de O´Higgins”.
Una amiga que está lejos dijo:”Extraño la gente de Rancagua, acá la gente no vibra con su equipo, no hay gente como la gente Celeste”.
“No hay gente, como la gente Celeste”, no tenemos grandes triunfos pero la pasión seguirá creciendo pase lo que pase. Pasará el tiempo y habrá kilómetros separándonos pero el cielo siempre será Celeste. Lograremos que el grito por nuestra región, se escuche de polo a polo, por que este grito no es con la voz, ni con la garganta, este grito con los ojos llenos de lágrimas sale del corazón.




Muchas gracias por estas MIL visitas, solo queriamos lograr que fueran mil emociones.

3 comentarios:

Cristóbal Figueroa dijo...

Buena, buena, Francisco. Puro talento en la prosa. Definitivamente.

buzz dijo...

Cristobal. mi nombre no es Francisco.

Rodrigo dijo...

Oi, achei teu blog pelo google tá bem interessante gostei desse post. Quando der dá uma passada pelo meu blog, é sobre camisetas personalizadas, mostra passo a passo como criar uma camiseta personalizada bem maneira. Até mais.